Debo ser masoquista o algo. Lo cierto es que me encanta esta sensación de madrugar y venir a encerrarme en la biblioteca. He tenido que venir apurado desde la parada del tranvía porque a estas horas está lloviendo. Y sí, también me encanta estar a solas.
Esta semana es especialmente intensa, clases en CESUR, clases en FYDE y comienzo mi colaboración con la MBA. La tranquilidad de esta sala de estudios me ayudará a adelantar bastante en el día de hoy.
En momentos como este recuerdo por qué quise ser autónomo. No hay nada mejor que despertarte y no escuchar en tu cabeza "Hoy es lunes" y tener la libertad para decidir qué hacer en la mañana, organizarme a mi modo y todo ello sin tener además un jefe que esté dando el coñazo.
No hay absolutamente nadie, excepto el vigilante de seguridad y mujer de la limpieza.
Empiezo el día.
