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6 ago 2013

Psico- Truco: Si el pasado habita tu mente, no es pasado, es presente



Un mal hábito que tenemos es el de quedarnos estancados en un determinado pasaje de nuestro pasado que nos generó dolor de una forma especial: una pelea con alguien, una ruptura, un "desaire" que hemos recibido, un fallecimiento, etc.

Como dice el título de este post, si pese a ser pasado lo traemos con frencuencia a nuestra mente, deja de ser un pasado a hacer un presente. En general, traemos del pasado recuerdos dolorosos, daño y en general sufrimiento. Los momentos positivos no le disputan a los malos el honor de ser recordados.

Creo que el recuerdo es lógico, humano y terapéutico. Necesitamos salir de las experiencias dolorosas a través de la perspectiva que nos da el tiempo, para resignificar los acontecimientos. Y para ello hace falta mirar hacia atrás, esto es, recordar.

Lo que no es terapéutico es el  "sobrerecuerdo", el estar continuamente instalados en ese dolor y revivirlo en cada momento del presente. El sobrerecuerdo nos convierte en personas reconcorosas, ofuscadas y con la energia concentrada en el rencor. No conozco a nadie centrado en el pasado que sea verdaderamente feliz.

Te propongo el siguiente ejercicio:

Enumera al menos 5 recuerdos que vienen a tu mente de manera frecuente

¿Qué emociones generan en ti su recuerdo?


Asumir que el pasado es pasado sea tal vez uno de los mayores actos de aceptación que puede tener el ser humano. Te dejo una frase que me hizo pensar cuando la conocí. "Si no sueltas el pasado con qué manos agarras el presente y el futuro"


4 ago 2013

Psico-Truco: Tu mundo es tu mente




Siempre he pensado que el concepto de "realidad" es muy resbaladizo y complejo de abordar. No existe una realidad como tal "objetiva". Siempre percibimos y al hacerlo utilizamos los filtros. No existe una realidad en estado puro y "apercibida", o si existe, no tendremos nunca acceso a ella en dicho estado puro ya que no podemos ver sin dejar de ser nosotros.

Por eso, la realidad no es eso que ocurre "ahí fuera" y si no es algo que ocurre dentro de ti, en tu mente. Cada cerebro es una fábrica de la realidad. Por eso, sería una buena opción no dar muchas cosas por sentadas: no hay una única forma de ver las cosas, lo que hoy puede ser de una forma mañana lo será de otra. No existen verdades ni fijas ni inmutables. Y me gustaría añadir que afortunadamente, es así.

La buena noticia es que somos los artífices de lo que pensamos, de las creencias que tenemos y del molde que le hemos puesto a la realidad, más concretamente, "nuestra" realidad.

Si tu mente es tu mundo, te ayudará pensar en que la usas de manera continua. ¿En qué ocupas tu mente? o lo que es lo mismo ¿en qué ocupas tu energía? Aquello en lo que pones tu atención, pones tu energía y también tu recurso más importante: tu tiempo presente.

Para ayudarte a la reflexión te planteo las siguientes preguntas:

-¿En qué está tu mente la mayor parte del tiempo? ¿ Qué pensamientos la ocupan?
(por ejemplo: las dificultades económicas, las preocupaciones, el miedo a la muerte, etc.)
-¿Qué beneficios/ perjuicios te provoca ese uso de tu mente?
-¿Qué pasaría si no tuvieras esos pensamientos tan frecuentemente?
- ¿De qué depende que habiten tu mente unos u otros pensamientos?
-¿Qué pensamientos necesitas tener para sentirte feliz?

Ocúpate de tu mente porque es similar a que te ocupes de tu vida. Vivimos en nuestros cerebros.

3 ago 2013

Psico-Truco: Cuando las comparaciones no sirven




Una de las claves para la felicidad es abandonar el pernicioso y dañino hábito de compararnos con los demás. En una ocasión oí una frase al respecto: Las personas no quieren tener un buen coche, sino un coche que sea mejor que el de su cuñado. En la necesidad de compararnos (y sobre todo en el resultado que obtenemos de dicha comparación) encontramos frecuentemente una vía para el sufrimiento.

Es curioso la validez y la fiabilidad que le damos al resultado de la comparación, como si fuera realmente algo objetivo y no sujeto a distorsiones de nuestro pensamiento, a nuestra autoestima y a nuestro estado anímico: "Él/ella con mi edad está mucho mejor que yo", "gana más dinero que yo", "su pareja es más guapa/inteligente que la mía", etc. Las comparaciones no tienen fin, comparamos cualquier detalle, cualquier aspecto que nos haga saber si "valemos" más o menos que la otra persona.

Lo que olvidamos es que las comparaciones, normalmente, ya están perdidas de antemano. Me explico, corresponden a idealizaciones, estereotipos y  responden a una estrategia de "machacarnos" y hacernos sufrir: así, tendré a compararme con personas con las que suelo salir mal parado en las comparaciones. Las situaciones en las que salimos ganando las olvidamos rápidamente.

La felicidad no está solamente en lo que hacemos, sino en lo que dejamos de hacer. De esta forma dejar de compararnos puede ser un buen propósito para una vida mejor.

Te recomiendo el siguiente ejercicio: 

Durante los próximos 3 días toma nota de las comparaciones que estableces. Puede ser en el trabajo, en la cola del supermercado, con tu familia, tus amigos etc y responde a lo siguiente:


  • ¿Qué criterios me hacen pensar que mi comparación tiene validez y es objetiva?
  • ¿Qué utilidad me aporta esta comparación que acabo de hacer?
  • ¿En que medida me ayuda a mejorar?
  • ¿Qué hace que esta dimensión que comparo (aspecto físico, inteligencia, ingresos, etc.) sea importante para mí?
  • ¿Qué sentimiento genera en mí esta comparación?
  • ¿De que forma contribuye a mi calidad de vida pensar que estoy por encima/ por debajo de esta persona en esta dimensión que acabo de comparar?

Te propongo que analices detenidamente las respuestas obtenidas para que obtengas información de la utilidad real que te proporciona el hecho de compararte.







7 jul 2013

Motivos por los que sufrimos



A lo largo de mi experiencia como coach me he dado cuenta que los sufrimientos de las personas (al margen de situaciones personales: muerte de un ser querido, enfermedad grave, ruptura sentimental, etc) vienen de cuatro factores. Sería por decirlo de alguna forma, cuatro formas de sufrimiento de "generación endóngena", es decir, no vienen creados por una situación externa "objetiva": muerte, enfermedad, etc, sino que tienen que ver con nuestra forma de configurar el mundo y de aquellos en lo que enfocamos nuestro pensamiento y con ello nuestra energía.

Perfeccionismo: 

La perfección es pura ilusión, no existe. Sin embargo es fácil caer en la tentación de buscarle un "pero" a todo. Así cualquier cosa que hagamos bien, observamos que "siempre es mejorable", y centramos nuestro enfoque en lo que queda por conseguir, más que en lo que hemos conseguido. La vida así carece de ilusión, nada es suficiente, corremos detrás de un ideal que jamás encontraremos. 

Tratar de que la gente cambie (según nosotros queramos):
Es otra ilusión. Si ya es complicado hacer que la gente cambie, tratar de hacer que cambie por nosotros es la mayor de las utopías. La gente no cambia por ti, cambia por ella misma. Y si no lo hace por ella no lo hace por ti. Y si argumentas que realmente ha cambiado por ti te felicito por una cosa: porque tienes un poder de amenazar increíble. Pero eso no es cambiar, es un cambio puntual bajo amenaza. La gente cambia por ella misma o no cambia

La comparación:
Es una vía directa para la frustración. Cuando te comparas con alguien no estas siendo objetivo. Te comparas con personas idealizadas, quieres hablar como Iñaki Gabilondo, ser tan simpático como Chiquito de la Calzada o tener el éxito empresarial de Bill Gates. Nuestra mente nos juega malas pasadas y caemos en su trampa. Nos hace compararnos con ideales y así no hay quien pueda. Las comparaciones así están perdidas de antemano porque no se basan en la realidad.Una vez leí en un libro una frase que resultó divertida pero creo que ilustra esta tendencia a compararnos. Para ser feliz, no hay que tener un coche, sino un coche mejor que el de tu cuñado. Olvidemos las comparaciones. Compárate tan sólo con lo que quieres llegar a ser.

Pesimismo-Negatividad:
Una mente negativa o pesimista filtra todo para ver el peligro. Todo absolutamente entonces es potencialmente peligroso. Surgen los ¿Y sí? que nos llenan la cabeza y nos hacen sentir indefensos. La experiencia nos dice que los miedos que anticipamos pocas veces se dan en la realidad y  cuando se dan  tenemos más margen de maniobra del que pensábamos. Sin embargo caemos en la trampa del pesimismo con una facilidad espantosa.




9 may 2013

Gestión del tiempo: Ley de Parkinson



Uno de los referentes en materia de gestión del tiempo lo constituye Parkinson, quien elaboró su principio o ley.

Ley de Parkinson: Las actividades tienen la inercia a dilatarse hasta ocupar la totalidad del tiempo disponible.

 En otras palabras, tanto tiempo tienes, tanto tiempo tardas. De la experiencia que hemos tenido con esta ley debemos aprender que es necesario acotar el tiempo que dedico a las tareas. Seguir con una tarea porque nos gusta o porque estamos “entretenidos” en ella es una trampa que debemos evitar ya que nos complica seriamente la posibilidad de alcanzar nuestros objetivos.


Esta ley debe prevenirnos por tanto,  de la urgente necesidad de acotar el tiempo que dedico a determinadas tareas.
6 may 2013

Gestión del tiempo: Leyes de José María Acosta Vera





Primera ley de Acosta. El tiempo que requiere una tarea se incrementa cuantas más veces la interrumpimos y reanudamos. Las interrupciones son enemigas de la eficacia y sufrimos decenas en una jornada laboral: correos electrónicos, llamadas telefónicas, visitas imprevistas, etc..

Segunda ley de Acosta. Para una tarea corta, siempre se encuentra tiempo. Para una larga, resulta más difícil encontrar el tiempo necesario.

Tercera ley de Acosta. El valor de una tarea no crece en proporción al tiempo que se le dedica. Por tanto, lo perfecto rara vez resulta rentable. 

Cuarta ley de Acosta. Las personas eficaces dedican cuatro veces más tiempo a los asuntos importantes que aún no son urgentes que las ineficaces. Así evitan que se conviertan en crisis
5 may 2013

Pareto, el principio 80/20





Wilfredo Pareto es el creador del famoso principio 80/20. Según este postulado, aplicable de innumerables circunstancias y situaciones el 20 por ciento de los factores generan el 80% de los resultados. Algunos ejemplos cotidianos pueden ser: el 20% de los clientes generan el 80 % de la facturación, o que el 20 % de los trabajadores de una empresa generan el 80 por ciento de los resultados de el equipo.

Este principio nos señala que debemos centrar nuestra atención en esos factores clave que nos permiten obtener el 80% del objetivo , identificarlos primero y actuar sobre ellos luego.

Las implicaciones que ello tiene para aspectos como por ejemplo la gestión del tiempo son de una importancia considerable. ¿Por que "malgastar" o dedicar el mismo tiempo a otros factores no tan claves?

La consigna está clara: "No hay que hacer más, sólamente más de lo que funciona"
1 may 2013

Falacias


Una falacia puede definirse como un argumento que trata de persuadir y que carece de validez o de fundamento lógico. Es importante conocerlas porque así "desactivamos" los intentos de persuadirnos a través de ellas.

Aquí van algunos ejemplos:

 Evidencia Anecdótica:   

Ignorar la evidencia ampliamente contrastada por excepciones puntuales.
.   
Voy a seguir fumando. Mi abuelo fumó dos cajetillas diarias hasta que murió a los 90 años.


·         Apelación a Práctica Común:

Afirmar que algo válido porque es una práctica común.   

Quien más quien menos ha metido siempre la mano en la caja. Y eso es algo habitual.


·         Apelación a la Ignorancia:   

Una afirmación es cierta simplemente porque no se puede demostrar su falsedad.

Dios no existe, nadie ha podido probar que existe.



19 oct 2012

Artículo en Emprendoteca



Les dejo el enlace a mi artículo en Emprendoteca que se ha publicado en el día de hoy, aclarando antes que nada el concepto de Coaching. Espero que les sea útil.



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