Podemos esperar a que las cosas cambien por sí mismas. Podemos tener la esperanza de que tal vez, algún día, un milagro ocurra y el mundo de repente sea un lugar mucho más amable, positivo y feliz. El que espera, desespera .Y si espera un milagro desespera aún más. Puede que no sea una buena solución esperar.
Sin embargo, seguramente puedes hacer algo más de lo que haces ahora mismo por cambiar tu entorno más cercano. El mundo comienza a cambiar cuando una acción repercute en tu familia, tus amigos, tus vecinos, tus compañeros de trabajo,etc. Así puedes generar que, al menos, tu pequeño mundo, tu universo particular, cambie.
Si crees en ello te propongo algo. Establece una acción de compromiso contigo y con los demás, que repercuta positivamente a corto, medio y largo plazo en tu entorno más cercano. Estoy convencido de que dará resultado y que los efectos no tardarán en notarse. Me lanzo con las acciones y principios que me comprometo a establecer.
1. Saludar siempre, dar lo buenos días y sonreír al chófer cuando suba a la guagua.
2. La próxima vez que me llame un/a comercial de telefonía (incluso aunque sea de Jazztel) ser más asertivo y decirle con educación que no me interesa cambiarme de compañía. Entenderé incluso su insistencia (aunque me cueste) porque comprenderé que necesita la comisión para llegar a fin de mes.
3. En las próximas situaciones que sea entrevistador en una selección de personal me seguiré manteniendo fiel al compromiso de comunicar a todos los candidatos (tanto si han sido elegidos o no) la decisión de la empresa. Porque no hay derecho a dejar a la gente pendiente.
Y a ti, ¿qué te gustaría hacer?
Y a ti, ¿qué te gustaría hacer?
