¿Cómo elegir un programa formativo en coaching?
Quiero formarme en coaching, pero… ¿qué programa formativo elijo? Todos los que nos hemos iniciado en el mundo del coaching nos hemos formulado esta pregunta. Actualmente en el mercado existe una amplia oferta formativa. Al ser un sector emergente (algunos dirían “de moda”) ha favorecido que se reúna en torno a ella una gran cantidad de empresas de formación. Como es lógico suponer, hay de todo, formaciones serias y profesionales y otras que dejan mucho que desear. He estado en las dos “partes”, primero como alumno (me costó mucho decidirme donde formarme) y ahora como docente, tutor y director de programas formativos de capacitación profesional de coachs. En base a esta doble perspectiva comparto algunos de los principales puntos que debes tener en cuenta a la hora de elegir con quién te formas:
a) Que el programa formativo esté reconocido por una Asociación Profesional de Coaching. Existen varias asociaciones a nivel nacional e internacional. Te recomiendo que el programa formativo que curses esté reconocido al menos por una entidad a nivel nacional. Al no existir colegios profesionales que regulen la actividad de los profesionales del Coaching, las asociaciones tratan de llenar este vacío, validado y rechazando determinadas solicitudes. Que tu programa esté reconocido por una Asociación implica que cumple una variedad de requisitos que tratan de garantizar un estándar de calidad: nivel de cualificación de los docentes, cumplimiento de un mínimo de horas, realización de sesiones prácticas, contenidos a impartir, etc. Por supuesto, existen ofertas formativas de calidad y que no están respaldadas por una asociación profesional, pero creo que ya que haces una inversión de este calibre (los programas no son nada baratos) al menos te garantices que la titulación esté reconocida y validada en el mercado laboral. Primero fórmate en algo acreditado y luego tendrás ocasión para capacitarte en formaciones no regladas por una Asociación Profesional.
b) Especial atención y dedicación de horas a las sesiones prácticas. Parece una obviedad decir a estas alturas que un programa formativo debe incluir sesiones prácticas. Lo que quiero decir es que la realización de las sesiones de coaching por parte del alumno deben ocupar un lugar primordial en el programa formativo. No deberías finalizar un programa formativo sin realizar un mínimo de 25 sesiones prácticas de coaching. Y por supuesto, todo ello debe ir acompañado del feedback de tu tutor- docente. La mejor combinación es que se dedique una parte del aprendizaje a la realización de sesiones de coaching y que el alumno complemente la práctica con el desarrollo de procesos de coaching a coachees reales supervisados por el tutor.
c) Docentes- Tutor. Los docentes deben tener experiencia práctica en coaching. No es suficiente que sean “eminencias teóricas” (para eso consigues un buen manual de coaching que es más barato). Deben conocer las principales dificultades que surgen en los procesos de coaching desde su reflexión derivada de la práctica real. Es indispensable además que tengan experiencia contrastada como formadores y en cuanto a su actitud valoro especialmente su entusiasmo, implicación y animosidad. Jamás deberán adoptar el rol de “replicantes” del temario. Si bien es imprescindible que hayan participado en la elaboración del material didáctico, es ideal que puedan aportar en clase algo más allá de “lo que está en los apuntes”. El “fuerte” de la formación lo constituye, sin duda, las sesiones formativas. El programa formativo debe contemplar la figura del tutor, quien además de ser docente será la persona que supervise tu evolución en el curso y quien dará feedback de las tareas realizadas y de las sesiones de coaching.
d) Inclusión de contenidos de Programación Neurolingüística. En mi opinión es altamente enriquecedor y distingue claramente la calidad de un programa formativo que se incluyan conocimientos de otras disciplinas de ayuda que pueden enriquecer tu competencia como coach: Enfoque sistémico, psicología humanista, análisis de patrones de comunicación verbal y no verbal, etc… En mi opinión si quieres ser un excelente coach debes elegir ineludiblemente un programa formativo que te aporte herramientas específicas de PNL: metamodelo (herramienta indispensable para formular preguntas poderosas), reencuadre, posiciones perceptivas, formulación de objetivos, estrategia Disney, aplicación de los niveles lógicos del cambio, etc. Igualmente, la experiencia práctica me ha demostrado además que es prioritaria la inclusión de un apartado específico y con una orientación eminentemente práctica sobre inteligencia emocional.
e) Pautas de tutorización. Si bien los puntos mencionados anteriormente son importantes a la hora de elegir un programa formativo, tu relación con el tutor, la tutorización, tiene una importancia vital. Este factor marca la diferencia en tu aprendizaje, la clave para que saques el mayor aprovechamiento de la formación. Es conveniente sondear antes de elegir cuál será exactamente el apoyo del tutor, conocer la frecuencia y periodicidad de tutorización. Asismismo debe darte feedback de todas las sesiones, facilitarte coachees para que realices las prácticas y mantener un contacto permanente durante la formación. Conviene además, que sondees la viabilidad de seguir contando con su comunicación y consejo una vez finalice la formación. De especial interés es el feedback sobre las sesiones. El tutor deberá darte indicaciones, pautas a mejorar como coach, de las sesiones que hayas hecho, ya sea contemplando sesiones tuyas in situ, a través de los informes de sesión que les remitas o de los audios que le facilites con tus sesiones grabadas.
f) Precio/Tiempo. No puedes considerar el precio de la formación al margen de lo que dura el curso. En cuanto al tiempo de formación te aconsejo encarecidamente que desconfíes de los cursos intensivos. Se trata de esos cursos que te prometen hacerte coach en dos o tres fines de semana (he visto algunos “atrevidos”, por no decir otra cosa, que te prometen hacerte coach en un fin de semana) Aprender coaching requiere un “tempo” determinado para la integración de los conceptos teóricos que luego vas a aplicar en las sesiones prácticas de coaching. El proceso de aprendizaje requiere un tiempo de integración entre cada uno de los módulos formativos.
Respecto al precio, como he dicho anteriormente, debe considerarse en relación a lo que dura el curso. También hay otras variables implicadas, caché de los profesores, material entregado, etc.., pero un indicador de referencia para baremar las diferentes ofertas puede ser que para un programa formativo (siempre certificado) de una duración media de un año el precio debe rondar (como máximo) en torno a los 5.000 euros. Por encima de ese precio, creo que es abusivo.
g) Búsqueda de tu especialización. El programa formativo, en especial a través de los docentes y de la figura del tutor debe guiarte y estimularte a que busques tu especialidad como coach. No basta que seas un coach “genérico”. Debes buscar tu nicho de mercado en base a tus preferencias e intereses, inquietudes, recursos y habilidades personales, coyuntura de este sector profesional, etc. El programa formativo debe prepararte para tu futuro desarrollo profesional y buscar así el sector que mejor concilia con tus circunstancias: coaching para deportistas, para jóvenes, para directivos, etc… Hay un amplio abanico de especialidades para elegir, y lo que es mejor, un espectro impensable de especialidades a crear. ¿En qué puedes ser novedoso haciendo coaching? Tu tutor te ayudará.
h) Metodología. Te aconsejo que optes por una metodología práctica, inductiva que incluya teoría y aplicación práctica de los contenidos para su mejor compresión, asimilación y aprendizaje por parte del alumno. La formación debe facilitar una relación horizontal entre alumno y profesor y el dinamismo del grupo de clase, gestionando el conocimiento de todos sus integrantes. Puede contemplarse a nivel metodológico un proceso de selección de selección previa del alumnado en base a sus perspectivas y objetivos en el ejercicio del coaching. No es algo que busque provocar bloqueos. Pienso que es una forma de garantizar que todos los participantes tienen un deseo firme y una voluntad de aprender y capacitarse. Eso hará la formación más enriquecedora para ti también.
h) Metodología. Te aconsejo que optes por una metodología práctica, inductiva que incluya teoría y aplicación práctica de los contenidos para su mejor compresión, asimilación y aprendizaje por parte del alumno. La formación debe facilitar una relación horizontal entre alumno y profesor y el dinamismo del grupo de clase, gestionando el conocimiento de todos sus integrantes. Puede contemplarse a nivel metodológico un proceso de selección de selección previa del alumnado en base a sus perspectivas y objetivos en el ejercicio del coaching. No es algo que busque provocar bloqueos. Pienso que es una forma de garantizar que todos los participantes tienen un deseo firme y una voluntad de aprender y capacitarse. Eso hará la formación más enriquecedora para ti también.
A grandes rasgos, creo que considerando los putos anteriormente destacados puedes hacer una buena elección. Por último, recuerda que la formación no acaba cuando tienes el título. El camino de la formación no tiene fin
