- ¿Qué criterios me hacen pensar que mi comparación tiene validez y es objetiva?
- ¿Qué utilidad me aporta esta comparación que acabo de hacer?
- ¿En que medida me ayuda a mejorar?
- ¿Qué hace que esta dimensión que comparo (aspecto físico, inteligencia, ingresos, etc.) sea importante para mí?
- ¿Qué sentimiento genera en mí esta comparación?
- ¿De que forma contribuye a mi calidad de vida pensar que estoy por encima/ por debajo de esta persona en esta dimensión que acabo de comparar?
Psico-Truco: Cuando las comparaciones no sirven
3 comentarios:
-
Anónimo dijo... at 10:11
-
Eso me hace recordar el consejo de una persona respecto al salario de mi empleo...me dijo que !!siempre hay que decir que ganas más para que los demás se fastidien!! jajaja y yo le dije ¿de qué sirve eso? lo diga o no, seguiré siendo yo..a lo que me respondió: Sí, pero tienes la satisfacción de ver al otro sentirse por debajo de ti y envidiarte..jajaja, asi me dijo y me pareció lamentable.
-
Anónimo dijo... at 19:49
-
Hay dos quejas universales:
Hace lo mismo que yo y cobra más
Hace menos que yo y cobra lo mismo.
De que te sirve esta comparación.
¿Qué más da?, si tu estas en el trabajo siendo la persona equivocada, te fragmentarás por dentro con quejas como estas, tu haz lo que crees que es correcto basándote en las motivaciones correctas para ti. -
Anónimo dijo... at 11:04
-
Generalmente uno sale mal parado de la comparación. Sin embargo, tal vez por ser animales sociales o por una cuestión cultural, la tenemos siempre ahí, en algún lugar de nuestro cerebro, tarde o temprano se activa y no para hasta generar una emoción.
En mi opinión, hemos hecho mal uso de ella, sin darnos cuenta que podemos sacarle SANO partido y descubrir en la comparación un ejemplo de instinto de superación, de inconformismo personal.
