Fueron sólo cuatro días pero me sentaron de maravilla. Tiempo para descansar, coger sol, pasear, bañarme en el mar... y ¡también aprovechar el buffet libre del Noelia Gran Sur en playa de las Américas!
Y al final sentirme afortunado por dos cosas: la vuelta tranquila y para nada traumática. Me encanta mi trabajo y es placentero volver a hacer lo que hago a diario.
Y por otro lado, que esté donde esté llevo mi hogar a cuestas, llevo conmigo a Aranxa, capaz de hacer que todo brille bajo la lluvia.





