Todo salió según lo previsto. Iba totalmente engañada pensando que íbamos a cenar unos metros más allá, cerca de la calle La Luna. Pero al pasar por la calle Teobaldo Power, en la Cafetería Crepería Planeta Expresso ahí estaban todos esperando, gorro en cabeza, para sorprender cantando el cumpleaños feliz.
¡Qué bien lo pasamos!