24 jun. 2017

Camilando por la vida: sobre tu NO bautizo



Hola Camila, no te imaginas desde donde te escribo. Ahora mismo estoy en alta mar, en el Bencomo Express, un barquito de Fred Olsen. Son las 6 y 45 de la mañana y voy para Gran Canaria a dar un curso sobre el Pensamiento Positivo en Konecta Las Palmas.

Estaba repasando la presentación (ya conocerás la pulsión de tu padre hacia la revisión) y de repente me ha apetecido escribirte. De repente he encontrado un paralelismo con tu tío abuelo Juan que hace 40 años para Venezuela a buscarse la vida. Una generación después  yo voy la isla Gran Canaria para reunir dinero y poder comprarte los pañales. A cada época le toca lo suyo.

Ya queda menos para conocerte. A finales del mes de agosto te tendremos en nuestros brazos. De todas formas ya hemos pedido ver la carita hace unos días con la ecografía 4D. Fue todo un espectáculo y reconozco que me quedé en shock. Me encantó verte tan tranquila, durmiendo, flotando en el líquido amniótico ajena a todo cuanto te rodea.

Nadie diría que eres la misma que despierta a mama cada noche con tus patadas como si estuvieras en un festival de capoeira.

Hay quien dice al ver tu foto que te pareces a mí pero yo solo espero que los postulados de Darwin se acaben imponiendo. Porque es mucho mejor para ti y más adaptativo para la especie humana que te parezcas a mamá. Sobrevivirás más segura. A tu madre todo el mundo la quiere: la cajera del Alteza del barrio, la señora que nos atiende en El Rabanito e incluso ese vecino tan callado y misterioso que vive en la esquina de la calle. Así que ya sabes, espero que en estos dos meses se vuelvan dominantes los genes que te harán parecerte a ella.

Quiero contarte muchas cosas pero hoy aprovecharé para comentarte algo importante que tienes que saber. Mamá y yo hemos decidido no bautizarte. Quizás no tengas aún edad para entenderlo pero prometo que cuando seas un poco mayor te lo volveremos a explicar. Te diremos que pensamos que es algo que te corresponde decidir libremente a ti. Es una decisión íntima y que debes decidir en libertad y sobre todo con conocimiento. Aunque también es verdad, Camila que ya comprobarás que en este mundo hay personas que querrán opinar sobre cosas que tan solo corresponden a mamá, papá y por supuesto a ti cuando seas adulta. Me gusta llamar a esto como una mala interpretación de la democracia. Todo el mundo tiene derecho a opinar, eso es obvio, pero hay gente que se viene arriba y se cree con el derecho a opinar absolutamente de todo, incluso de lo que no le toca.

Tampoco nos vale eso de “la bautizamos y ya luego de mayor que elija religión”. Sería como hacerte socia del Real Madrid, comprarte la camiseta de Cristiano Ronaldo, leerte cada noche el Marca en la cuna y pensar que ya de mayor elegirás equipo. No, las cosas no son así, aunque reconozco que no vería tampoco muy peligroso hacerte madridista.

Y sobre todo se trata de una cuestión de congruencia, porque me parece una idea horrenda y absurda que tengas que bautizarte para quitarte la culpa. ¡Qué culpa puedes traer tú si has sido un regalo de la vida! Si ya vienes a este mundo pidiendo perdón y con la culpa sobre ti no quiero ni pensar cómo te podría ir el resto de tu vida. No, Camila, no queremos bautizarte pero respetaremos lo que decidas cuando seas mayor.

Sea cual sea tu decisión me gustaría pedirte tres cosas:

La primera, que seas una niña, adolescente y mujer adulta abierta de mente, que te cuestiones las cosas y que no te creas las cosas porque sí, que en la vida hay muchas verdades, y que la Verdad, así con v mayúscula no existe.

La segunda cosa que te pido es consecuencia de lo anterior: que huyas de los fanatismos. No caigas en el error de pensar que algo (la religión, el amor o una persona) pueda estar por encima de todo. Que nada sea todo en tu vida.

Y por último, lo tercero que te pido te va a ser tremendamente fácil: que cuides y mimes mucho a mamá sobre todo cuando ella sea viejita y yo no esté. Ojalá lo hagas de la misma forma que ella lo hace ahora contigo.

Me despido por ahora de ti, Camila. Sigo en alta mar pensando en ti, mientras el barco se acerca cada vez más  a Agaete.

Se me olvidaba decirte que ya tienes tu cochito Chicco esperándote en casa y que la cuna está el caer, pronto estará en casa. También hemos estado seleccionado la música que te pondremos mientras te bañamos. Y en breve, seguro que nos pondremos a recopilar algunos vídeos para ti: algo de Pepa Pig, la patrulla canina y, por supuesto, el gol de Sergio Ramios en el minuto 92. Ups! Lo siento, no quería influenciarte en esto…

Un beso muy fuerte Camila

Tu papá.
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1 comentarios:

Clotilde Acosta López dijo... at 17:36

Precioso!

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